lunes, 10 de agosto de 2015

Respeto y admiración a los navegantes de la ARC. 29 de junio






Quiero empezar estas líneas presentando mi respeto y admiración a los navegantes de mi Armada Nacional, son unos valientes caballeros y damas de mar. Se preguntarán ¿por qué?, bueno pues durante los dos primeros días que ha sido el paso por la Guajira y Mar Caribe, hemos tenido un mar 4 y 5, eso significa que se han presentado olas de hasta cinco metros de altura, haciendo que el movimiento del buque sea bastante fuerte y genere mareo, al menos para aquellos que nos encontramos en comisión y es la primera navegación. Durante estas condiciones hostiles del mar, todos los integrantes de la tripulación que están trasladados abordo cumplieron  con sus labores, con sus guardias. Aunque sus cuerpos en parte ya se encuentren acostumbrados, no significa que no sientan indisposición con el “maletero” término utilizado para hablar de las fuertes condiciones del mar.

Investigando sobre el mareo o la cinetosis, encontré en la página www.navigare.com, la siguiente información: “Etimológicamente: “enfermedad por movimiento”, no es estrictamente una enfermedad, sino la reacción natural de un Sistema Nervioso Central (SNC) sano, frente a una situación para la cual fisiológicamente los humanos no fuimos diseñados, al estar dentro o sobre objetos en movimiento, (barcos, automóviles o aviones). La causa en realidad, no es sólo el movimiento, sino los conflictos que se producen entre las informaciones contradictorias que recibe dicho SNC de los distintos sistemas perceptivos relacionados con el equilibrio, nuestra posición en el espacio y el movimiento. Estos sistemas normalmente trabajan juntos, en una compleja integración de informaciones que vienen de los órganos vestibulares (en el oído), de los receptores de presión de la piel, de las articulaciones y de los músculos. Cuando la vista no percibe el mismo movimiento que percibe el resto de los sistemas; entonces el SNC reacciona activando el centro de la náusea. La reacción del SNC se presenta usualmente en las primeras horas o días a bordo”.

Para algunos ha sido más rápido el proceso de adaptación, para otros, especialmente los que nos embarcamos por primera vez, nos ha llevado casi una semana adaptarnos al vaivén del buque, pero lo mejor ha sido el apoyo, supervisión y consideración desde el Comandante, Capitán de Navío Darwin Alonso; del Capitán de Fragata Jesús Suárez Segundo Comandante y demás personal que ha estado atento de aquellos que nos hemos demorado un poco más en asimilar la navegación. Siempre nos recuerdan que lo importante es la actitud, no dejarnos decaer, levantarse y comer, así se sientan náuseas. 

En este punto reflexiono de la capacidad del ser humano para adaptarse a los diferentes ambientes y aquellos que no han navegado y consideran que surcar el mar es de las cosas más fáciles del mundo, les advierto que están bastante equivocados, el mar de los poetas no existe… en alta mar no hay lugar donde uno se pueda esconder o cambiar de condiciones y nuestro Mar Caribe es bien conocido por sus grandes olas y escenario “hostil” para los novatos.








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